Jornada de Derechos Humanos en Tandil

Jornada de Derechos Humanos en Tandil

Jornada de Derechos Humanos en nuestra ciudad

El acompañamiento a víctimas como política pública de reparación

La Lic. Aldana Giannasi forma parte del equipo de investigación Beca Julieta Lanteri 2022, junto con Josefina Guaspari, Manuela Ponce y Silvana Cerdá, que organiza el próximo viernes, a las 18:30, en el Centro Cultural Arte y Parte (Yrigoyen 882) una jornada de Derechos Humanos, bajo la premisa “Sin derechos no hay salud mental”.
La jornada integra la agenda del ciclo anual de conversatorios COLPSIBA (Colegio de Psicólogos de la provincia de Buenos Aires) que reúne a 40 protagonistas, en el año que se cumplen 40 desde la recuperación de la democracia.
En esta oportunidad, la disertante invitada será la Lic. Fabiana Rousseaux, fundadora y ex directora del Centro de Asistencia a víctimas de violaciones de Derechos Humanos “Dr. Fernando Ulloa” (Secretaría de Derechos Humanos de Nación) y coordinadora del Plan Nacional de Acompañamiento a víctimas del terrorismo de Estado en juicios por delitos de lesa humanidad.
“El objetivo general del estudio que estamos realizando es identificar los obstáculos y/o facilitadores del dispositivo de acompañamiento local a las víctimas y testigos del juicio por delitos de lesa humanidad, para la accesibilidad a la salud mental y a la Justicia como política pública de reparación integral, explorando los efectos del acompañamiento antes, durante y después del proceso judicial en las víctimas-testigos”, adelanta Giannasi.

¿Cuáles fueron los interrogantes que guían este trabajo de investigación?
Nuestra intención es indagar en las condiciones que propician la garantización de los derechos a la salud y a la justicia, el modo en que se protegen los derechos y de qué manera los dispositivos de intervención facilitan u obstaculizan ese proceso. Esos interrogantes guiaron el desarrollo de este trabajo que pretende arrojar luz sobre las políticas de memoria, verdad y justicia, tan necesarias y fundamentales para la reparación de los daños producidos por el terrorismo de Estado.
En ese marco, nos pareció fundamental llevar adelante una jornada en la que además nos vamos a dar el lujo de contar con la presencia de Fabiana Rousseaux, psicoanalista con un vasto recorrido en la temática, cuya experiencia institucional en la materia es referencia ineludible en el trabajo que realizamos como equipo de acompañamiento.

¿Quiénes acompañan la actividad del próximo viernes?
La realizamos junto con el grupo Memoria por la Vida en Democracia que para nosotros es el núcleo central en materia de Derechos Humanos en Tandil porque nos permitieron esa llegada y acercamiento a muchos familiares y víctimas. También se suma la Mesa Multisectorial Tandil por Memoria, Verdad y Justicia que se conformó cuando la sociedad se anotició de que se iba a llevar a cabo un juicio por delitos de lesa humanidad y comenzaron a generarse condiciones de exigibilidad de derechos para que se lleve adelante a nivel local.

Sin derechos no hay salud mental

¿A qué aspectos alude la consigna “sin derechos no hay salud mental?
En principio, parte de un posicionamiento ético y profesional al considerar un sujeto deseante quien, desde el momento que nace, está inmerso en una cultura: no podemos dejar fuera del análisis el atravesamiento cultural, social y el cruce con lo jurídico, con la ley en su aspecto simbólico al momento de la constitución subjetiva de ese sujeto. Vivimos en una sociedad que nos garantiza ciertos derechos y, a la vez, vulnera otros dependiendo de las condiciones psicosociales en las que está inmerso el sujeto. En ese tejido social y en esa materialidad en la que nace, en ese atravesamiento de factores económicos y políticos con el contexto particular –qué familia, qué ámbito social y cultural, con qué posibilidad económica cuenta- se va constituyendo su subjetividad. Por esa razón, partimos también de ese posicionamiento que plantea Alicia Stolkiner: en una sociedad es necesario que todos tengan acceso a los derechos en tanto son universales. Si acceden solo algunos, no hablamos de derechos sino de privilegios.
Desde esta perspectiva, la propuesta y el posicionamiento político y ético del cual partimos es que es necesaria esa garantía de derechos para todos y todas para que haya accesibilidad a la salud mental. No podemos pensar una cosa sin la otra, ni reducir la subjetividad a un diagnóstico intrasubjetivo en una época donde, a nivel mundial, una de las mayores causas de enfermedad de salud mental es la depresión. Debemos pensar la depresión como un fenómeno social porque hay una sociedad que genera esas condiciones, más allá de los atravesamientos individuales de cada sujeto.

El equipo de acompañamiento (recuadro)
“Retomando el trabajo del equipo de acompañamiento, desde este posicionamiento partimos de considerar que los juicios por delitos de lesa humanidad se llevan adelante 30 ó 40 años más tarde de los acontecimientos que se juzgan. Las víctimas que llevan la memoria viviente de lo traumático a nivel social se encuentran con la responsabilidad y la posibilidad de dar testimonio en forma muy tardía, en relación al acceso a la justicia.
A raíz de ello, el Estado diseñó como política pública un plan nacional de acompañamiento a víctimas –integrado por profesionales de la salud formados en Derechos Humanos- para que puedan contar con un acompañamiento específico, contemplando la particularidad en ese cruce de la verdad jurídica -tener que recordar y memorizar para dar testimonio- con la verdad subjetiva, es decir, lo específico en la historia de esa persona.
La importancia de esa escucha específica permite dirimir si para esa persona dar testimonio, luego de 30 o 40 años, va a ser algo reparatorio –que pueda resarcir parte de lo vivenciado en relación al acceso a la justicia- o revictimizante por lo movilizante de lo traumático.
Nosotros estamos en ese puente, a veces para que ese acompañamiento sea lo mejor posible, para que esa persona pueda llevar adelante esa instancia y otras para informar que no está en condiciones y que sería revictimizante que preste su testimonio”.
Actualmente, el equipo cuenta con 8 integrantes: 6 psicólogas, una acompañante terapéutica y una abogada. “Es de vital importancia, a su vez, la presencia de la UNICEN a través de su Área de Derechos Humanos, para garantizar el acceso a la justicia desde la virtualidad en el ámbito local, tanto como en Azul como Olavarría.
La posibilidad del acceso al derecho a la justicia ha generado, sin dudas, también un impacto social, de las condiciones reales de comenzar a reparar algo del tejido social dañado y también en las condiciones de accesibilidad a la salud mental sobre todo en víctimas y familiares directos que, en definitiva, son formas de caminar como sociedad hacia modos de construcción de la memoria y de accesibilidad a derechos”, concluye la Licenciada.
La entrada será no arancelada y abierta a la comunidad.



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