La psicología argentina, la memoria y el presente

La psicología argentina, la memoria y el presente

La psicología argentina, la memoria y el presente

Por Lic. Ángel Orbea 

Referida a la conmemoración sobre el 24 de Marzo de 1976, la Mesa Ejecutiva del COLPSIBA, bajo la coordinación de la Lic. Viviana Rodríguez (Distrito I) y presidenta de la institución convocante, realizó un encuentro virtual con dos aquilatados profesionales del campo Psi: Alejandro Vainer y Enrique Carpintero. Tal como se había anunciado, el tema del conversatorio fue “Psicología argentina, sus memorias para pensar la práctica en el presente”. A lo largo de 2 horas, se trató de una iniciativa que celebro, al tiempo que me pregunto cómo es que en la ocasión quienes nos sumamos desde las pantallas no éramos más de 40 colegas de un colectivo de casi 30 mil psicólogos en toda la Provincia. Tengo algunas respuestas, más especulativas que otra cosa: semejante diversidad de nuestros colegas da la tonalidad que nos atraviesa. No conservo apuntes o notas de la reunión, por lo que me permito hacer una serie de comentarios al respecto:

1. Muy claros y abiertos al debate, los expositores refirieron sus dichos a partir del  trabajos de ambos, presentado hace más de 20 años en dos tomos, con el título “Huellas de la memoria I y II”, con prólogo de Fernando Ulloa. Previamente aclararon que se situaban a partir del psicoanálisis. Con solvencia, Vainer y Carpintero no dejaron de insistir que las huellas hacen presente, un presente que atravesó toda la reunión por cuanto está claro que se está frente a un desmembramiento del tejido social, con afectación directa de las personas en todos los planos. 

2. Sumamente importante me parecieron las referencias a la Viena de los años 20, época en que la técnica establecida por Freud comenzó a generar otras técnicas y practicas conocidas como “post-freudismo”. Éste último, sin ser un movimiento convencional, en muchos casos despertó el entusiasmo del vienés, por cuanto tenía como escenario a la psicología de masas que por entonces era ya una realidad candente en la Europa central. Desde entonces queda certificado que si hay cambios en el Otro social hay cambios en la clínica, y entonces surgirán varias escuelas. Al respecto Freud fue mordaz e implacable.   

3. Se citó a Reich, a Fenichel, a Ferenczi, en gran medida comprometidos con lo público desde el psicoanálisis recién descubierto. Transferencia negativa-positiva de por medio ellos se atrevieron a   modificar la técnica y hasta la teoría analítica a partir del concepto de defensa, ya  que advertían que el desciframiento de Freud en busca del inconsciente estaba perdiendo vigencia frente a pacientes en donde el carácter se imponía por sobre la libre asociación. 

4. Mi comentario es a dos bandas: por un lado, estas rectificaciones terminaron en delirios y el sumun de  las rectificaciones lo dio Lacan con la sesión de tiempo variable, rompiendo estándares, atravesando a Freud con la lingüística, Hegel, y el estructuralismo.  Mas por otro lado, con su furibunda critica a la Egopsicology y a la noción de contratransferencia, Lacan también opacó las referencias positivas de los más importantes post freudianos. Pero es verdad que estos últimos también perdieron la perla freudiana, pues a partir de 1920 no supieron captar la pulsión de muerte. Con el tiempo, Lacan se irá separando del dualismo freudiano y reconociendo a algunos de los post freudianos que tanto fustigó. 

5. Sobre la historia de la psicología en nuestro país, los dos expositores consideraron que desde el instante en  que se establece, a fines del 50, fue un campo de crítica al status imperante y también de tensiones y luchas. De allí, la cantidad de colegas desaparecidos y también los múltiples embates aún en democracia que inclusive van contra nuestra Ley. De allí también que a los psicólogos nos tome un legado que muchas veces terminó en el voluntarismo y la confusión, pero que también escribió paginas imborrables en la memoria.     

6. Por último, como de orientación  lacano-milleriano, leo  la historia del lacanismo en Argentina como iluminando a la psicología general en la Universidad y en los espacios públicos. Pero debo decir que no  solo con la entrada de Jacques-Alain Miller se establece su inicio. Es a partir del enorme movimiento que comenzó en los años 50 que se suma y recapta toda una sinergia política e intelectual que produce la creación de la carrera de Psicología fundada por profesores y médicos. Toda esta fuerza coaccionó diversas búsquedas, de las cuales la lectura de Los Escritos de Lacan abrirá un surco con consecuencias hasta el presente. Simultáneamente en algunos hospitales se avanza con una orientación que innova en las terapéuticas con un sesgo clínico heteróclito, traído desde los países anglosajones de acentos kleinianos.  A partir de allí surgió un  “deseo psi de saber” solidario de un compromiso político en los 60-70, que se podría denominar “muy argentino”. Esto en gran medida decantaría en los últimos años de la dictadura con la cultura de las catacumbas, al tiempo que comienza a retornar algo de esa psicología donde “el agente de cambio” escribió un ideal -hoy ya disperso- pero  enraizado en la memoria. 

7. Luego, ya en el tiempo de las escuelas lacanianas, sincrónica a las cátedras universitarias,  con pase o sin pase, habrá confusiones y orientaciones, pero con el psicoanálisis siempre se estará en ese horizonte, punto en donde se llegó en la reunión de marras, que es el llamado a “la invención”. Este no es un significante de fácil tratamiento, está más del lado del delirio a puro riesgo. Pero esta época impone, una vez más, no retroceder frente a las locuras porque, entre otras cosas,  nos contiene también a los psicólogos. Recuerdo,  que sobre el final de su vida Lacan hablará de su verdadera invención frente a Freud: lo real.



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